El ámbito de actuación de la Superintendencia de Competencia Económica (SCE) para el proceso de mejora regulatoria está previsto, entre otros, en los numerales 21 y 24 del artículo 38 de la LORCPM y facultan a la autoridad de competencia a:
“promover medidas de control tendientes a la eliminación de barreras a la libre concurrencia al mercado, de acuerdo con los lineamientos fijados por la ley”; y, a “proponer la remoción de barreras, normativas o de hecho, de entrada a mercados, que excluyan o limiten la participación de operadores económicos”.
La SCE tiene atribuciones para impulsar las mejores condiciones de competencia en los mercados y uno de los factores que tiene un impacto considerable en estas condiciones es la regulación.
Las normas regulatorias que imponen reglas de comportamiento a la actividad económica pueden restringir innecesaria e injustificadamente la competencia al levantar barreras de entrada, permanencia o salida o encarecer la operación de los agentes.